|
El Parque Nacional Los Volcanes forma parte de las áreas identificadas como prioritarias para la conservación en El Salvador. Con una extensión de 4,500 ha, está integrado por las tierras estatales, municipales y privadas que conforman el macizo volcánico de Santa Ana, Izalco y Cerro Verde; de los 500 a 2,381 metros sobre el nivel del mar (msnm), en los departamentos de Sonsonate y Santa Ana.
Estos tres volcanes forman parte de lo que se conoce como el Gran Paisaje de la Cadena Volcánica Reciente - rasgo sobresaliente de la región centro-ocidental de El Salvador -, una cordillera formada por unos 14 volcanes geológicamente jóvenes (entre 2 millones y 250 años), en estado de latencia y algunos con actividad de fumarolas, que van desde el volcán Cerro Grande de Apaneca hasta la Caldera de Coatepeque. El Parque Nacional Los Volcanes se ubica sobre el extremo oriental de esta cordillera, mientras el Parque Nacional El Imposible se encuentra en su extremo occidental, de manera que la cordillera forma un “puente” (corredor biológico) entre ambas áreas naturales, permitiendo el movimiento de especies de parque a parque a lo largo de cafetales bajo sombra y selvas de tierras altas. |
|
RASGOS GEOGRAFICOS SOBRESALIENTES
Volcán Cerro Verde
Aunque comúnmente llamado “cerro”, se trata de un volcán que remonta sus orígenes a más o menos 1.5 millones de años y tuvo su última erupción hace unos 25 mil años. En la actualidad alcanza los 2,030 msnm, y su cráter se encuentra erosionado y cubierto por bosque nebuloso (selva mediana perennifolia), por lo que a menudo pasa desapercibido para el visitante. |
|
|
Volcán de Izalco
El más joven de los volcanes del país - y uno de los más jóvenes del continente americano - se originó en el año de 1770, cuando un orificio en la falda del Volcán de Santa Ana comenzó de echar humo y cenizas. Por 196 años el volcán erupcionó casi sin cesar, y estas erupciones se veían hasta el océano, ganándole el sobrenombre de “Faro del Pacífico”. Su actividad era tal que se formó un cono de 650 metros sobre la llanura vecinal (1,952 msnm), con un cráter de 250 metros de diámetro. Su última erupción fue en el año de 1966, y desde entonces se ha notado una disminución gradual en actividad y temperatura de sus fumarolas. |
| Volcán de Santa Ana o Ilamatepec (Ilamatepec = cerro Madre)
El mayor de los volcanes y tercer punto más alto de El Salvador alcanza una elevación de 2,381 msnm. Su historia geológica se remonta a la época pleistocena, entre 22 y 1 millon de años atras, erupcionando a intervalos irregulares aún en tiempos históricos recientes (su última erupción fue en 1904). Hace unos 50 mil años el volcán era mucho más alto, pero sufrió una avalancha de proporciones catastróficas que llegó hasta el océano, formando lo que actualmente conocemos como la península de Acajutla. Posteriormente se formaron dos cráteres, pero avalanchas internas provocaron una migración del cráter hacia el sureste, formando las mesetas internas que hoy día le caracterizan. El cráter actual tiene 1 km de diámetro y unos 300 m de profundidad, con una laguna sulfurosa en el fondo y activas fumarolas. |
|
|
Meseta de San Blas
Entre los tres volcanes, a unos 1,800 msnm, se extiende una porción de tierra más o menos plana, formada por materiales volcánicos depositados por las sucesivas erupciones, conocida como San Blas. |
| Caldera de Coatepeque (Coatepec = cerro de las cóas)
Aunque fuera de los límites del Parque Nacional Los Volcanes, esta enorme caldera (de unos 8 km de diámetro) y su impresionante lago son sin duda rasgo dominante del paisaje. Se formó por una serie de erupciones explosivas hace 72 mil y 57 mil años. Y luego se inundó con el agua captada por los volcanes tierras arriba, formando el Lago de Coatepeque. La isla - Teopán - es otro volcán, con su propio cráter. |
|
|
FLORA Y FAUNA
El Parque es escenario de diversidad de hábitat naturales: bosques nebulosos, páramo de altura, vegetación sobre lava, lavas desnudas y la laguna sulfurosa; así como hábitat perturbados: plantaciones forestales, cafetales, pastizales y otros cultivos. En ellos se desarrollan comunidades de plantas y animales únicos, la mayoría característicos de las tierras altas de la región norte de centroamérica.
Entre la vegetación destaca el caso de las gramíneas, flores compuestas, agaves y cicutas que habitan el muy poco común (a nivel centroamericano) páramo de altura. Los cipreces de las plantaciones forestales alcanzan los 40 m de altura y 6 m de circunferencia; mientras que los árboles de los bosques nebulosos, como el alais, aguacatillo de montaña, el culebro y el mano de león, brindan sustento a una gran variedad de plantas epífitas (epi = sobre, fitos = plantas; que crecen sobre otras plantas), entre orquídeas, bromelias, aráceas, musgos, helechos y cactus, además de líquenes.
La fauna vertebrada incluye cerca del 33 % de todas las especies conocidas para el país: 61 de las 132 especies de mamíferos; 164 de las 528 especies de aves, 27 de las 95 especies de reptiles, y 8 de las 30 especies de anfibios. Muchas de ellas son endémicas, es decir restringidas a zonas pequeñas del mundo; en este caso, las tierras altas del norte de centroamérica.
Entre los animales vertebrados más comunes del Parque se encuentran las zorras , venados cola blanca , ardillas grises y cafés , pezotes, charas, águilas crestadas negras, tucanes verdes, serpientes timbo y ojos de gato, talconetes, bebeleches o anolis, ranas maki y ranitas cavernícolas.
Las especies de insectos y arácnidos representan un universo de formas y colores, aún poco estudiado en el Parque, que sin duda cautivarán la atención de aquellos más observadores de los detalles.
Además de las plantas y animales, el Parque Nacional Los Volcanes provee las condiciones propicias para el desarrollo de grupos como los hongos (muchos de ellos comestibles), los líquenes (indicadores de la poca contaminación del aire) y las bacterias extremófilas (aquellas que habitan en los ambientes extremos de acidez y temperatura de la laguna azufrada y las fumarolas volcánicas). | |